En plena crisis de acceso a la vivienda, muchos jóvenes logran con esfuerzo reunir lo justo para pagar la entrada de un piso… y de pronto, una agencia inmobiliaria les exige 7.000 € o incluso más de 12.000 euros en concepto de “honorarios de agencia”.

La cuestión es que la mayoría de veces ni han elegido a esa agencia para que les asesore, ni siquiera esos honorarios, en muchos casos, ni son exigibles legalmente.
Y aun así, los pagan pero no por verdadera voluntad sino por miedo a perder esa vivienda que es interesante para ellos, por presión, por desinformación pero sobre todo, porque no hay tantos inmuebles comercializados por particulares y al final, muchos consumidores han tenido que someterse a las agencias inmobiliarias y pagarles las cantidades que han exigido.
Ese pago , muchas veces ilegal o abusivo, no solo vacía sus ahorros:
-En muchas ocasiones les obliga a pedir préstamos familiares
-O retrasa su independencia real
-O les impide conservar esa cantidad como ahorro.
Este tipo de cobros debilita estructuralmente a quienes más cuesta acceder al mercado inmobiliario: los compradores jóvenes.
La buena noticia: en la mayoría de los casos, se pueden reclamar y recuperar.
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Revisemos cómo ha sido la transacción con la inmobiliaria y veamos si en tu caso ese cobro de honorarios de inmobiliaria es reclamable en su integridad.



